Terfezia

نبات الترفاس

El cáncer es un problema de salud mundial y el número de pacientes con cáncer está en continuo aumento (1). Aproximadamente, y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hubo 14,1 millones de nuevos casos de cáncer y se espera que aumente a 22 millones en las próximas dos décadas. Otras estadísticas muestran que el 70% de las muertes por cáncer se producen en países de ingresos bajos y medios (2). Por tanto, el cáncer se ha convertido en un grave problema en todo el mundo (3). El impacto económico del cáncer es significativo y va en aumento. El coste económico anual total del tratamiento del cáncer en 2010 se estimó en aproximadamente 1,16 billones de dólares (4).
La dieta es uno de los factores más importantes para la formación y la prevención del cáncer, cuyo vínculo es tan misterioso como la propia enfermedad (5). Las investigaciones han señalado ciertos nutrientes y alimentos que pueden contribuir o, por el contrario, prevenir ciertos tipos de cáncer (6). Una ingesta elevada de frutas y verduras con alto contenido en antioxidantes y fibras tiende a reducir el riesgo de cáncer en varias localizaciones. Se han derivado evidencias de la relación entre el consumo de verduras y frutas y el riesgo de varios cánceres comunes (7). La ingesta total de calorías parece tener una fuerte influencia positiva en la aparición del cáncer, y el aumento de la incidencia del cáncer de mama, colon y próstata se asocia al consumo de alimentos ricos en grasas (8).

كمأة سورية

Ya sabéis que dije que lo único que «odiaba» era el quimbombó (aparte del London Eye y las anacondas), pues se me olvidaba que también tengo una profunda aversión a las trufas -en su forma original, en aceite, en vodka, como ingrediente- por completo. Por otro lado cuando encuentras algo realmente interesante que tiene que ver con el objeto de la aversión ese interés debe ser satisfecho. En realidad no tengo que comer, pero sí tengo que saber. Y así llegué a Trufas del desierto.
Pero primero algunos antecedentes sobre las trufas en general. Las trufas existen desde siempre. La primera mención de las trufas aparece en las inscripciones de los neosumerios en el siglo XX a.C., y aunque se utilizaban poco en la Edad Media europea, volvieron a ganar adeptos durante el Renacimiento. Sin embargo, no fue hasta el siglo XVII cuando se hicieron ampliamente populares, pero se decía que eran tan caras que sólo aparecían en las mesas de los grandes nobles y las mujeres mantenidas. Sin embargo, la creciente industrialización, el éxodo del campo y la guerra provocaron el declive de la productividad en los siglos XIX y XX. El último cazador de trufas de Inglaterra no murió hasta la década de 1930.

Precio de las trufas del desierto

El cáncer es un problema de salud mundial y el número de pacientes de cáncer está en continuo aumento (1). Aproximadamente, y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se produjeron 14,1 millones de nuevos casos de cáncer y se espera que aumenten a 22 millones en las próximas dos décadas. Otras estadísticas muestran que el 70% de las muertes por cáncer se producen en países de ingresos bajos y medios (2). Por tanto, el cáncer se ha convertido en un grave problema en todo el mundo (3). El impacto económico del cáncer es significativo y va en aumento. El coste económico anual total del tratamiento del cáncer en 2010 se estimó en aproximadamente 1,16 billones de dólares (4).
La dieta es uno de los factores más importantes para la formación y la prevención del cáncer, cuyo vínculo es tan misterioso como la propia enfermedad (5). Las investigaciones han señalado ciertos nutrientes y alimentos que pueden contribuir o, por el contrario, prevenir ciertos tipos de cáncer (6). Una ingesta elevada de frutas y verduras con alto contenido en antioxidantes y fibras tiende a reducir el riesgo de cáncer en varias localizaciones. Se han derivado evidencias de la relación entre el consumo de verduras y frutas y el riesgo de varios cánceres comunes (7). La ingesta total de calorías parece tener una fuerte influencia positiva en la aparición del cáncer, y el aumento de la incidencia del cáncer de mama, colon y próstata se asocia al consumo de alimentos ricos en grasas (8).

كمأة بالانجليزي

Terfezia (bereber: Tirfas) es un género de hongos parecidos a la trufa dentro de la familia Pezizaceae. Las especies de Terfezia se conocen comúnmente como trufas del desierto. Algunas autoridades lo consideran el género tipo de la familia Terfeziaceae,[1] aunque el análisis filogenético sugiere que anida dentro de las Pezizaceae.[2] El Dictionary of the Fungi (10ª edición, 2008) sugiere que el género contiene 12 especies. [2] Una publicación reciente (2011) utilizó el análisis molecular para demostrar que las especies americanas de Terfezia habían sido clasificadas incorrectamente, y trasladó Terfezia spinosa y Terfezia longii a Mattirolomyces y Stouffera, respectivamente; como resultado, no se conoce ninguna especie de Terfezia en América del Norte[3].

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