Buccina

Instrumentos de viento romanos

Frontino cuenta[3] que un general romano, que había sido rodeado por el enemigo, escapó durante la noche mediante la estratagema de dejar tras de sí un buccinador (trompetista), que hizo sonar las guardias durante toda la noche[4] Vegetius da breves descripciones de los tres instrumentos, que bastan para establecer su identidad; la tuba, dice, es recta; la buccina es de bronce doblada en forma de círculo[5].
Hay dos formas distintas de la busina que pueden rastrearse durante la Edad Media: (1) un tubo largo y recto (fig. 2) que consta de 3 a 5 articulaciones de estrecho agujero cilíndrico, siendo la última articulación cónica y terminando en una campana en forma de pomo, precisamente como en la buccina curvada (fig. 1); (2) un tubo largo y recto, cilíndrico, de agujero algo más ancho que la busina, que termina en una campana ancha que se curva abruptamente desde el tubo cilíndrico (fig. 3).
La historia de la evolución de la trompeta, el sacabuche y el trombón a partir de la buccina se tratará con más detalle en estos apartados; para el papel que desempeñó la buccina en la evolución de la trompa, véase Trompa.

Instrumento tubamusical romano

Originalmente se diseñó como un tubo de bronce o de conchas[2][3], pero con el paso del tiempo se empezaron a utilizar más materiales[1]. Medía entre 3,4 y 3,7 metros de longitud, tenía un diámetro cilíndrico estrecho y se tocaba mediante una boquilla en forma de copa. El tubo se dobla sobre sí mismo desde la boquilla hasta la campana en forma de C ancha y se refuerza con una barra a lo largo de la curva, que el intérprete agarra mientras toca para estabilizar el instrumento; la campana se curva sobre su cabeza u hombro[4].
La buccina se utilizaba para anunciar las guardias nocturnas, para convocar a los soldados mediante la señal especial conocida como classicum y para dar órdenes[5]. Frontino cuenta[6] que un general romano, que había sido rodeado por el enemigo, escapó durante la noche mediante la estratagema de dejar tras de sí un buccinador (trompetista), que hizo sonar las guardias durante toda la noche[4].
En la sección final de su obra orquestal Pini di Roma (Pinos de Roma), Respighi pide seis instrumentos de diferentes rangos anotados como «Buccine» (plural italiano), aunque esperaba que se tocaran con saxofones o fliscornos modernos. También pide tres en el movimiento de apertura de sus Feste romane (Fiestas romanas), pero de nuevo señala que pueden ser sustituidos por trompetas[7].

Instrumento de cornualles

El instrumento musical buccina se parecía mucho a la forma de la concha buccinum y, al igual que ésta, casi podría describirse a partir de las líneas anteriores (en el lenguaje de los conchólogos), como espiral y gibosa. Los dos dibujos de la xilografía adjunta coinciden con este relato. En el primero, tomado de un friso (Burney’s History of Music, vol. I pl. 6), la buccina está curvada para la comodidad del intérprete, con una boca muy ancha, para difundir y aumentar el sonido. En la siguiente, copia de una escultura antigua tomada de la obra de Blanchini (De Musicis Instrum. Veterum, p15, pl. 2, 18), conserva la forma original de la concha.
Aen.  VII.519) confundida con ella. La buccina parece distinguirse principalmente por la forma retorcida de la concha con la que se fabricaba originalmente. En épocas posteriores se talló en cuerno, y quizás en madera o metal, para imitar la concha. La buccina se utilizaba principalmente para proclamar los relojes del día

Tuba romana

El instrumento musical buccina se parecía mucho a la forma de la concha buccinum y, al igual que ésta, casi podría describirse a partir de las líneas anteriores (en el lenguaje de los conchólogos), como espiral y gibosa. Los dos dibujos de la xilografía adjunta coinciden con este relato. En el primero, tomado de un friso (Burney’s History of Music, vol. I pl. 6), la buccina está curvada para la comodidad del intérprete, con una boca muy ancha, para difundir y aumentar el sonido. En la siguiente, copia de una escultura antigua tomada de la obra de Blanchini (De Musicis Instrum. Veterum, p15, pl. 2, 18), conserva la forma original de la concha.
Aen.  VII.519) confundida con ella. La buccina parece distinguirse principalmente por la forma retorcida de la concha con la que se fabricaba originalmente. En épocas posteriores se talló en cuerno, y quizás en madera o metal, para imitar la concha. La buccina se utilizaba principalmente para proclamar los relojes del día

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