Boletus de jara

Cistus purpureus nativo

IntroducciónLos hongos ectomicorrícicos comestibles (MEC) son muy apreciados por sus propiedades gastronómicas, nutricionales y medicinales [1]. Por ello, existe un gran interés por su cultivo en todo el mundo.
La simbiosis ectomicorrícica se describe como una asociación mutualista planta-hongo formada entre las raíces finas de las plantas y un hongo, principalmente ascomicetos y basidiomicetos. Esta asociación juega un papel fundamental en los ecosistemas, afectando a la biología, ecología y crecimiento de los árboles y arbustos forestales. En esta asociación con beneficios mutuos para ambos socios, el hongo confiere protección contra las enfermedades de la raíz y ayuda a la planta con la absorción de agua y nutrientes, mientras que la planta proporciona refugio y carbohidratos a su socio fúngico (revisado en [2]).
Aunque en los últimos años se han llevado a cabo muchos estudios para intentar comprender las asociaciones ectomicorrícicas a varios niveles, todavía no se sabe mucho sobre la compatibilidad micorrícica. Se sabe que algunos hongos interactúan con varias especies de plantas y que tienen un amplio rango de hospedadores, mientras que otras especies son relativamente específicas de hospedadores [3]. Sin embargo, plantas y hongos que no se asocian en la naturaleza pueden establecer micorrizas en condiciones de laboratorio [4]. Este fenómeno aún no se conoce bien. Sin embargo, se sabe que la ausencia de glucosa exógena en el medio/sustrato de micorrización es fundamental para comprobar la afinidad/compatibilidad real entre dos posibles socios [5]. Además, la reducción de la concentración de glucosa se utiliza frecuentemente en los experimentos de síntesis de micorrizas, estimulando la asociación (revisado en [2]).

Wikipedia

La mayoría de los boletes, y ciertamente todos los comunes que se encuentran en Gran Bretaña e Irlanda, son hongos ectomicorrícicos. Esto significa que forman relaciones mutualistas con los sistemas radiculares de ciertos tipos pero de árboles y/o arbustos (normalmente con uno o más géneros de plantas).
En este tipo de relación simbiótica, los hongos ayudan al árbol a obtener minerales vitales del suelo y, a cambio, el sistema radicular del árbol entrega al micelio fúngico nutrientes ricos en energía, producto de la fotosíntesis. Aunque la mayoría de los árboles pueden sobrevivir sin sus socios micorrícicos, los boletes (y muchos otros tipos de hongos del suelo del bosque) no pueden sobrevivir sin los árboles; en consecuencia, estos hongos denominados «obligatoriamente micorrícicos» no se dan en los pastizales abiertos. (Sin embargo, las raíces de los árboles se extienden mucho, por lo que podrías encontrar Ceps brotando a decenas de metros del tronco de su árbol asociado).
Si quiere mejorar sus posibilidades de encontrar Ceps, le será de gran ayuda buscar en los lugares adecuados y bajo los árboles a los que estos magníficos hongos suelen estar vinculados. Hay mucha más información sobre este tema, incluidos los capítulos que detallan qué especies de hongos son obligatoriamente micorrizas y los tipos de árboles a los que se asocia cada una, en Fascinados por los hongos.

Propagación de cistus ladanifer

La asociación ectomicorrícica entre Cistus ladanifer y Boletus edulis es una relación productiva debido al valor económico del hongo y al papel de la planta en la protección y restauración de zonas muy afectadas por los incendios. Este estudio pretende definir el nicho realizado de B. edulis y predecir su distribución en la España peninsular, utilizando modelos de distribución de la especie basados en variables climáticas y corregidos bajo criterios litológicos. Los parámetros se han obtenido a partir de diversas fuentes, incluyendo modelos de estimación climática y 19 sitios donde se asegura que los esporocarpos de B. edulis fructifican en matorrales puros de C. ladanifer. El nicho climático es mesotermal, mediterráneo y húmedo. Los suelos son fuertemente ácidos, con textura franca, bajos en materia orgánica y de forma oligotrófica. Según la curva presencia/esperanza el 16,3% de la superficie potencial se considera óptima y la mayor parte del territorio apto se encuentra dentro de la región de Castilla y León. Los modelos de distribución espacial de los hongos son herramientas fiables para la gestión de estos matorrales en el oeste de España.

Boletus de jara 2021

Boletus edulis (en inglés: cep, penny bun, porcino o porcini) es un hongo basidiomiceto, y la especie tipo del género Boletus. Ampliamente distribuido en el hemisferio norte a través de Europa, Asia y América del Norte, no se encuentra de forma natural en el hemisferio sur, aunque se ha introducido en el sur de África, Australia, Nueva Zelanda y Brasil. Varios hongos europeos estrechamente relacionados, que antes se consideraban variedades o formas de B. edulis, han demostrado mediante análisis filogenéticos moleculares que son especies distintas, y otros que antes se clasificaban como especies separadas son coespecíficos de esta especie. La especie del oeste de América del Norte conocida comúnmente como bolete rey de California (Boletus edulis var. grandedulis) es una variante grande y de color más oscuro que se identificó formalmente por primera vez en 2007.
El hongo crece en bosques de caducifolios y coníferas y en plantaciones de árboles, formando asociaciones ectomicorrícicas simbióticas con árboles vivos al envolver las raíces subterráneas del árbol con vainas de tejido fúngico. El hongo produce cuerpos fructíferos con esporas sobre el suelo en verano y otoño. El cuerpo fructífero tiene un gran capuchón marrón que en ocasiones puede alcanzar los 30 cm (12 in), raramente 40 cm (16 in) de diámetro y 3 kg (6 lb 10 oz) de peso. Al igual que otras boletes, tiene tubos que se extienden hacia abajo desde la parte inferior del sombrero, en lugar de branquias; las esporas se escapan en la madurez a través de las aberturas de los tubos, o poros. La superficie de los poros del cuerpo del fruto de B. edulis es blanquecina cuando es joven, pero envejece hasta adquirir un color amarillo verdoso. El estipe o tallo es de color blanco o amarillento, de hasta 20 cm (8 pulgadas), raramente 30 cm (12 pulgadas) de altura y 10 cm (4 pulgadas) de grosor, y está parcialmente cubierto con un patrón de red elevado, o reticulaciones.

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